En la fiesta patronal de San Pedro y San Pablo de L N Alem Misiones, los niños de la catequesis cantaron la canción «que canten los niños» por la paz en el mundo. La canción está dedicada a todos los que están sufriendo por causa de las guerra.
El la letra de la canción descubrimos que debemos entender cuál es la diferencia entre ver y observar, porque, si observamos un poco más allá de lo que podemos ver, países enteros hoy viven una realidad inimaginable para nosotros, y esa realidad nos lleva a hacernos la siguiente pregunta:
¿Cuánto pesa el silencio de un niño que ha olvidado cómo jugar? En las terreno zonas de guerra, la infancia se vuelve un terreno frágil. A esos pequeños les han robado el cielo azul, las escuelas y los abrazos seguros.
Hay una infancia interrumpida. Hay ojos pequeños que han visto lo que ningún ser humano debería ver. Y manos inocentes que, en lugar de juguetes, hoy sostienen el miedo.
Los niños unieron sus voces en un solo coro, para cantar, «Que canten los niños, que alcen la voz….»
Cantaron para que la melodía viaje hasta esos lugares rotos, como un abrazo que traspasa las fronteras del dolor. Cantaron para exigir que se detenga la crueldad, porque un mundo que hiere a sus niños, es un mundo que se queda sin futuro.
Que esta canción no sea solo un recuerdo de nuestra infancia y la de ellos, sino un compromiso vivo: Devolverle la sonrisa y la paz, a cada rincón de la Tierra.
Escúchenlos, el futuro nos está hablando. ¡Gloria a Dios! Gloria a Ucrania, Gloria a los países en guerra Slava Ucraïna!!!
